8 jun. 2015

Sa Lola

Un buen restaurante debe ofrecer un buen producto, si. Pero si te presenta los platos de una manera divertida y los sabores tienen una vuelta de tuerca, es mucho mejor aún.

Hoy os hablo de Sa Lola, un gastrobar en Blanes, que con un planteamiento muy original y hecho para disfrutar comiendo, no dejaron de sorprendernos.


Nos costó reservar: tuvimos que llamar dos veces. Me lo habían recomendado y sabía que tenía que probarlo. Más terca que una mula que soy, conseguí una mesa temprano, pero la conseguí.

Llevan el tapeo a otro nivel. Son platos de bocado muy bien elaborados y muy bien presentados. Te diviertes viendo el plato y esa sensación de meterlo en la boca y ver qué estalla dentro es genial. Y eso, queridos, mola mucho.

Saben recomendarte y es lo mejor: nos dejamos aconsejar y disfrutamos de una experiencia muy buena y de la que me llevo muy buen recuerdo.

Filipinos de foie
La carta es bastante amplia y te permite elegir. Aunque lo realmente difícil es decidirte por unos cuantos platos, seleccionando cuáles te van a gustar más que el resto. Aquí la opinión de quienes atienden es básica. Saben lo que ofrecen y compras sin pensarlo dos veces.

Aceitunas esferificadas
Además, tienen platos más contundentes para cerrar bien y quedarte satisfecho y bien comido o cenado. Nuestro broche fue una hamburguesa de Wagyu que quitaba el sentido: tierna, jugosa y con un sabor delicado, pero contundente. Un lujazo, desde luego.

La señora hamburguesa

Quizá lo que más me gustó junto a los postres fue una ensalada. ¿Ensalada, yo? Si es un mezclote verde y aburrido, seguro que no. Pero presentada en media botella de vino, con helado de queso de cabra y un tomate bien macerado, con mucho gusto.

Ensalada molona de tomate
Consiguieron conmigo el "momento Ratatouille" en el que al probar un plato, te hace retroceder en el tiempo y conectas un sabor, un olor o una textura con algún momento de tu pasado.

El tiramisú es mi postre favorito y me chifla. Cuando probé la primera cucharada, os prometo que se me saltaron las lágrimas y volví a ser pequeña.

El culpable del momento Ratatouille
Esa sensación genial de evocar recuerdos a través de la comida no puede conseguirla cualquiera. Gracias Sa Lola, por un momento así de bonito.

Rematamos con un par de gintonics que nos prepararon en la mesa explicando la elección de ingredientes y fue genial.

No solo comes bien, sino que además, puedes regar la comida a tu gusto para hacer la experiencia aún mejor.

Así que si vais a Blanes, ni os lo penséis.


Sa Lola
Passeig de Pau Casals, 51, Blanes
Precio medio: 40 euros

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